| Domingo 30 Enero, 2011 | ||||||||
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Familia y Salud Mental
Lic. Zuleima Cogollo Milanés La familia representa un ámbito privilegiado para la prevención de salud mental. este privilegio viene dado por la importancia que tienen las interacciones que en ella se producen, por la irradiación que tiene la conducta de sus miembros en todos los demás y porque es en ella donde se aprenden las primeras pautas de socialización y se interiorizan y trasmiten aprendizajes que van a influir en la configuración de unos patrones posteriores de conductas saludables o patológicas. La familia es la base de la vida intelectual, emocional y social en ella aprendemos a sentir a pensar a actuar a tono con nuestros pensamientos y sentimientos. Es la base de nuestro comportamiento social donde se aprende a querer, a odiar, a perdonar. A jugar, a trabajar, a reír, a llorar solo y con los demás. "Es entonces la familia donde se sientan las bases de la salud mental del individuo y de la comunidad donde vive." La familia puede definirse como un grupo unido por el matrimonio, el parentesco o la adopción. Las familias son consideradas como sistema, aunque existen diferentes concepciones que permiten comprender su dinámica y su intervención. El concepto tradicional de familia se asocia a la familia nuclear (pareja casada y con hijos).en que ambos cónyuges tienen unos roles fijos de funcionamientos. En la actualidad existen numerosos esquemas de familias de configuración diferente y roles distintos. Madres o padres solos con hijos, divorciados o casados en segundas nupcias con hijos de otro matrimonio o parejas sin hijos. No existe ninguna familia completamente normal .Toda familia por su misma existencia experimenta periódicamente alguna disfunción. Las presiones externas, las decisiones que deben tomarse respecto a los hijos, la concepción, el nacimiento, la asunción de roles. Perdidas que pueden acontecer a lo largo de la evolución familiar y muchos otros acontecimientos de la vida diaria impiden la existencia de una vida familiar absolutamente armoniosa. Considerando la vulnerabilidad familiar y los estresores que amenazan la estabilidad de la misma. Tomaremos en cuenta en primer lugar las familias de nueva formación. Y en segundo lugar las familias ya conformadas Creación de nuevas familias: La creación de una nueva familia resulta cada vez más compleja, la pareja en formación vive una fase de ajuste alrededor de varios procesos.
1. La formación de la pareja implica salir de la familia de origen, esto a su vez genera un desprendimiento del núcleo familiar primario significativo y que determina muchas actitudes individuales en cada cónyuge que a su vez de manera inconsciente se reproducen en el nuevo núcleo de convivencia. 2. El establecimiento de acuerdos de convivencias: Por lo general las parejas hablan de muchos aspectos de la nueva organización, pero no le dan importancia a detalles de la cotidianidad que en gran medida son los que por lo general "atizan el fuego". Por ejemplo: No le gusta como se prepara el café. La pareja debe establecer acuerdos de convivencia en cuanto a: Economía, Sexo, Comunicación, dedicación al trabajo, alimentación, planificación familiar las relaciones con las familias extendidas, los amigos; a raíz de las cuales aparecerán desacuerdos debido a las diferencias de las condiciones individuales de cada cónyuge. La formación de una nueva familia y la decisión de tener hijos resulta cada vez mas compleja debido a los cambios y exigencias de la sociedad contemporánea, no siendo ya ni la segunda función ni el objetivo principal de la familia 3. La Consolidación de la pareja: Esta consolidación se plantea para:
En realidad se presentan múltiples obstáculos o estresores para el cumplimiento de estas funciones. No aceptación de la pareja tal como es: El amor es el pegamento de nuestras familias que algunas veces es fuerte, pero hay ocasiones en que se unen dos personas en matrimonio cuando no están seguras del amor que sienten, a veces algunas personas se casan pensando que van a cambia a la otra; aquí esta implícito que no se acepta a la persona como es, y si le tiene amor, es a la persona en que espera que el compañero o compañera se convierta. Dependencia de la familia de origen: Cuando por cuestiones económicas no podemos separarnos de nuestra familia de origen; si personas jóvenes todavía inmaduras deciden comprometerse sin poder asumir la responsabilidad económica para vivir juntos y tienen que depender de una de las dos familias, comienzan así con una desventaja como pareja. Otro factor de estrés esta relacionado con la decisión de tener hijos, en primer lugar por los cambios que produce la maternidad (endocrinos, de imagen corporal; el que se añada del nuevo miembro sin planificación y sin haber analizado las consecuencias es una de la razones que complica las relaciones de pareja y los pone en riesgo de no poder seguir juntos. Otro aspecto que genera estrés lo constituyen los conflictos en torno a la no aceptación del embarazo, lo que no tan solo va a repercutir en los padres sino en los niños. Familias Establecidas: Las familias ya conformadas han modificado sus funciones tradicionales. La mayor longevidad, el control de la natalidad y la distancia geográfica con la familia de origen han modificado el ciclo vital familiar y disminuido la participación de parientes próximos en el círculo familiar y por tanto, en la ayuda que podrían brindar. Por el contrario si existe dependencia de la familia extensa para el cuidado de los hijos y no se establecen acuerdos de convivencia y de patrones de crianza cada uno de los miembros de la familia extensa tratara de imponer sus propios criterios y normas a los niños, contradictorias con los demás, lo que fomentara en los niños confusión sobre las normas, lo cual dificultara su adaptación. La emancipación de la mujer y la participación en la vida laboral han convertido en un hecho frecuente que las mujeres trabajen fuera del hogar. El precio que deben pagar las mujeres por su participación social a un nivel mas igualitario es mayor, ya que supone un aumento de responsabilidades dentro y fuera del hogar, y nuevas percepciones de rol y sexo, que muchas veces pueden estar en contradicción con las normas culturales y las creencias de pareja, por lo que en vez de ampliar opciones, pueden generar conflictos y desacuerdos que suelen redundar en su perjuicio y en el de los hijos. Si ambos padres tiene que trabajar por razones económicas, la familia debe valorar su situación hasta donde sea posible y preguntarse seriamente Que es mas importante?. Cuidar al niño hasta la edad preescolar o continuar trabajando y dejar que lo cuide una serie de personas desconocidas en esos años importantes para su formación. Si es imposible se puede recurrir a la ayuda de familiares y establecer claros acuerdos para la crianza, en la medida que sea posible los niños estará en mejores condiciones físicas y emocionales. Otro cambio importante estriba en el incremento de divorcios, por lo que cada vez aumentan mas las familias con un único progenitor o los matrimonios posteriores, con lo que el circulo familiar es variable y ampliado en función de las nuevas familias. Estos cambios que no son destructivos en si mismo crean un conjunto de necesidades mas complejas.El divorcio representa una crisis traumática para toda la familia, ya que cada miembro deben modificar sus roles dentro del sistema familiar e intentar abrir perspectivas distintas de funcionamiento. Por supuesto el momento de la separación se acompañara de distintas reacciones, como rabia, temor, culpa, tristeza, según la circunstancia, el tipo de relación establecida y los motivos que hayan conducido a este desenlace. La adaptación a la nueva vida resulta difícil, suponiendo una importante fuente de estrés, desde la situación económica que redunda en una perdida de la capacidad adquisitiva, la sensación de desamparo debida a la soledad y la sensación de perdida de atractivo físico hasta la perdida debida a la modificación de roles anteriores y a la falta de apoyos efectivos. Para el niño, la situación de divorcio representa un riesgo particular a su salud mental. Sobre todo cuando los comportamientos no son funcionales y se agudizan los conflictos, debido a la custodia, el régimen de visitas y las atribuciones negativas respecto al otro cónyuge, pudiendo dar lugar a problemas de depresión y conductuales en la escuela o en su grupo social. El sentido que los niños le atribuyen a este hecho varia con respecto a la edad. Los efectos nocivos del divorcio no pueden atribuirse al hecho mismo de la separación, sino a su manejo. Indicadores de Salud mental Familiar
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