Domingo 30 Enero, 2011  
 
 

 

Cero Tolerancia

 

Dr. José Morales Mancera

 

Síntesis

Cero tolerancia en las calles sólo podrá ser realidad cuando exista cero tolerancia en los medios de comunicación que en nombre de una falsa libertad de información vulneran la libertad y la dignidad de los hogares contaminando de vulgaridad, odio, violencia, sexualidad enferma la psique de niños, jóvenes y adultos sin distinción. Cero tolerancia en las calles podrá ser realidad cuando la droga no esté presente en las escuelas y haya cero tolerancia en las instituciones de justicia y los jueces no regresen a la calle a los delincuentes y en cambio condenen a inocentes para extorsionarlos.

I. Entre Juan Jacobo Rousseau y Tomas Hobbes.

Para Rousseau, los hombres son buenos por naturaleza y la vida en sociedad los corrompe y vuelve malos, para Hobbes los hombres son naturalmente malos pues "el hombre es para el hombre un lobo" y el Estado tiránico debe actuar como el domador de lobos y mediante terror imponer orden y el estado de derecho.

Los dos dicen verdades a medias o sea son sofistas y ambos propiciaron el estado totalitario. En realidad el hombre no está condicionado ni para el bien ni para el mal pues es naturalmente libre o sea, puede optar por el bien o por el mal. Aunque esto es relativo cuando los medios sociales de comunicación y las instituciones sociales corrompen al hombre orientándolo hacia el mal al tiempo que la falta de estado de derecho no educa con autoridad y con ejemplo, pues se muestra débil y tolerante con alborotadores y delincuentes, convirtiendo así a la sociedad, a la que debía de servir, en vasalla del desorden público y de una corrupta e inepta burocracia en expansión.

Aristóteles mas realista que Rousseau o Hobbes propone tres fines del Estado, totalmente actuales, para orientar la libertad humana al bien común, los cuales habría que preguntarse si se están cumpliendo:

  1. Que impere la justicia para que sea posible la paz (opus iustitiae, pax).
  2. Que los ciudadanos sean virtuosos para que sean felices y puedan convivir en armonía.
  3. Que por el talento de los que gobiernan (no había economistas) haya abundancia de bienes en los mercados, pues depende de estos tres factores la felicidad del individuo y la permanencia del gobernante en el gobierno sino quiere convertirse en dictador.

II. La historia

Como consecuencia de los terribles desordenes que produjo la Revolución Francesa fueron impuestas en los códigos napoleónicos terribles penas para los delitos mas simples, recuérdense las sanciones que describe Víctor Hugo en Los Miserables por el robo de pan.

Cuando Porfirio Díaz llegó al poder, el secuestro y el asalto en caminos (Los bandidos de Río Frío) estaban a la orden día, los llamados rurales guardias civiles ahorcaban al secuestrador sin recurso a derechos humanos y como por encanto se terminó el secuestro salvaguardando los derechos sociales tan humanos como los individuales.

Los árabes con castigos corporales crueles aprobados por el Corán, (cuarenta latigazos por cada automóvil robado, la reincidencia equivale a perder una mano) evitan llenar las cárceles y en la mentalidad oriental todo el mundo está de acuerdo.

En la historia hay un movimiento pendular entre tolerancia y represión, entre libertinaje y orden impuesto, una es resultado de la otra. Cuando la incapacidad de orden jurídico conduce al desorden total, el linchamiento callejero se convierte en forma popular de represión fuera de la ley. Cero tolerancia, igual que total tolerancia fácilmente se convierten en terror.

No poner orden en lo pequeño por falsas complacencias conduce al desorden incontrolable, por ejemplo el robo masivo de la electricidad en los postes o la invasión continua de la propiedad en el campo y la ciudad. Cuando la autoridad pierde el sentido de justicia y de fuerza ordenadora y se convierte en el hazme reír de la muchedumbre, el desorden social producirá mayor injusticia y crueldad que la aplicación estricta de una ley bien legislada. En nuestro medio resulta que las treguas las pactan los delincuentes y que por desgracia, abunda la legislación, estúpida, discrecional o imposible de cumplir, pues los legisladores acostumbrados a recibir "línea" en el pasado, en la democracia no saben ponerse de acuerdo.

A Maquiavelo, mentor de todos los tiranos, lo citamos por la claridad de sus principios aunque para él los únicos delitos consistían en la conjura contra el príncipe o sea crímenes de Estado: "El Príncipe será más clemente, si con pocos castigos ejemplares impone orden, que aquellos gobernantes que por su excesiva clemencia dejan multiplicar los desordenes, causa de matanzas y saqueos que perjudican a toda la población mientras que las medidas extremas sólo van en contra de uno solo y sus cómplices".

Entre ser "bueno" y luchar por la justicia y el orden en la empresa y en el gobierno y ser "bonachón o ingenuo" y dejar hacer y dejar pasar hay una gran diferencia. Obviamente no proponemos métodos brutales ni masacres callejeras (que es lo que busca una oposición sin sentido de bien común) pero el bien común exige un gobierno efectivo, con menos compasión por los delincuentes y más por sus víctimas y un poder judicial incorruptible que permita poner orden sin necesidad de recurrir a consultores extranjeros ni a métodos totalitarios.

El orden se restablece cuando los "derechos llamados humanos" no limitan ni contradicen los "derechos sociales" más elementales: el transito de personas y mercancías por vías públicas, la seguridad del domicilio, el secuestro de personas, etc. y cuando la educación del pueblo en valores y justicia previenen los crímenes.

La prevención es lo más importante pues los crímenes así como los actos buenos se producen primero en la mente y en el corazón que en los hechos. La clave de la prevención está en dos aspectos fundamentales:

  1. La prevención por la educación en el uso de los medios de comunicación masiva, televisión y cine.
  2. La prevención por el control de la proliferación de las drogas

III. Cero tolerancia en la televisión

Cero tolerancia en las calles sólo podrá ser realidad cuando exista cero tolerancia en los medios de comunicación que en nombre de una falsa libertad de información vulneran la libertad y la dignidad de los hogares contaminando de vulgaridad, odio, violencia, sexualidad enferma la psique de niños, jóvenes y adultos sin distinción. Cero tolerancia en las calles podrá ser realidad cuando la droga no esté presente en las escuelas y haya cero tolerancia en las instituciones de justicia y los jueces no regresen a la calle a los delincuentes y en cambio condenen a inocentes para extorsionarlos.

A cualquier hora del día y de la noche en la televisión todo se vale y al pueblo se le enseña que los héroes son los asesinos, secuestradores, violadores etc. Se pretende vivir una doble moral la de la corrupción de los medios y la de la vida real y no se ve como cruel e inhumano o contra los derechos humanos el deformar la psique y la moral de adolescentes y adultos.

Es una realidad lamentable la videoadicción de niños y adultos injertados diariamente por varias horas en las pantallas electrónicas en una huida de sí y en convivencia con lo peor de la humanidad. La televisión que debía ser el gran medio para la cultura se ha convertido en la depravación de lo humano en función del negocio y del rating.

IV. Cómo se forma la personalidad: la inmanencia

En psicología se llama inmanencia a lo que va quedando en la conciencia y subconsciencia de las personas en el mundo de las convicciones, afectos, sentimientos, imágenes y emociones capaz de ser trasmitido a otros.

Tratamos personas con gran acervo interior o inmanencia y otras con escasa posibilidad de aportación o de empatía en las relaciones interpersonales. De la empatía proviene la simpatía o la antipatía: gozar o padecer con los demás, compartir emociones, afectos y obviamente valores. Inmanencia podría significar lo que hemos acumulado de valioso o de vicioso y que comunicamos o participamos a los demás.

V. Intimidad

Sin inmanencia es imposible la intimidad, esta es la tragedia de quienes se pasan la vida en los medios electrónicos virtuales pero que carecen de vida de comunidad humana real. No puede existir intimidad con lo virtual. Esta deformación de la psique es tan seria que produce impotencia psíquica de comunicación entre los matrimonios, entre maestros y alumnos, entre jefes y subalternos y entre gobierno y sociedad. El internet trasmite información, datos, cifras, transacciones comerciales o de otro tipo, pero nada más y es incapaz de emociones compartidas, de calor humano y de pensamiento profundo en calidad de convicción. La peña literaria, la tertulia en el club, y la convivencia familiar o parroquial han pasado de moda. La vulgaridad, lo aberrante y el vacío existencial es cada día mas frecuente en nuestra angustiada y neurótica sociedad y en el llamado arte, como técnica visual y auditiva en movimiento vertiginoso pero carente de inspiración o sea de espíritu.

Los "sentimientos" (que se distinguen claramente de emociones, pasiones y apetitos) son el resultado de la educación de la inmanencia cultural y de las experiencias de la vida. En el pueblo como en los niños la educación de los sentimientos es fundamental para lograr una influencia indirecta en el control de las emociones, de los impulsos, de las pasiones. Por ejemplo desarrollar sentimientos de lealtad, de pudor, de tolerancia, de amistad, de afecto (no simples conceptos), es el resultado de las virtudes de justicia, de fortaleza y de templanza como hábitos de la voluntad (no simples intenciones). Esta educación de los sentimientos nobles puede moderar las improntas reacciones de ira, de erotismo o de dominación. En el pueblo, en los alcohólicos anónimos, en los niños, los sentimientos (como vivencias, amores y valores tácitos compartidos) pueden más que los conceptos, regaños y sermones por bien dichos y repetidos que estén.

Por el contrario desarrollar como se hace por la televisión y el cine sentimientos de odio, crueldad, hedonismo, darse gusto y placer inmediato y sin control y la envidia, (la "mala vibra" en palabras del lenguaje popular) da soporte e incrementa personalidades dominadas por pasiones fuera de control, personalidades reactivas y psicopáticas. Las telenovelas en general por falta de creatividad y de talento de los productores se nutren de neuróticos y estos proyectan ingredientes de ira, culpa, envidia, minusvalia y odio en el pueblo sobre todo en la juventud y después pretendemos que haya paz en la calle y relaciones de amor en las familias.

La intolerancia interior, los requerimientos inmediatos de placer, de bienes y de dominación y las neurosis colectivas de ira y envidia, toman cuerpo y acción en las calles y en la violencia intrafamiliar aunque se duplique la policía, pues está no es ajena al medio ambiente antes es su producto.

VI. La intimidad se vuelve espectáculo

La intimidad (la cual es poesía y belleza cuando se trasmite relativamente sólo entre personas que se aman en la medida y en la forma en que se aman) es el fruto de la inmanencia, la cual es la cosecha o el resultado de la "personalidad" y el "temperamento", esto es de las peculiaridades o rasgos individuales adquiridos tanto en el carácter como en la apariencia externa, que enriquecen o distinguen a la persona.

Hay intimidad en diversos grados pues intimidad y secreto son términos de un binomio. Descubrir el secreto hasta cierto grado es parte de la intimidad. Darse a conocer y conocer al otro en el cuerpo y en el alma es compartir intimidad. Saber manejar el grado de intimidad según la persona (binomio a la vez de comunicación y secreto) es muestra de dignidad, de cordura y de respeto. A la mujer histérica Freud la caracteriza como la persona que muestra su intimidad teatralmente y sin recato a todo el mundo.

La histeria ya no es asunto de género pues ahora la intimidad (y no la intimidad romántica de valores compartidos poéticamente expresados, sino de miserias humanas y de desequilibrios mentales) se desnuda en los medios no sólo de cuerpo sino de alma y psique, mostrando todas las bajezas humanas, porquería de pésimo gusto en entrevistas con descaro de violencia, de relaciones anormales o de crueldad refinada. Se ventanean o se chismorrean en forma humillante para unos y dominante para otros, todas las intimidades en ocasiones las más vulgares y procaces sin consideración de auditorios. La anticultura, lo aberrante está de moda porque alborotar la ira, la envidia, la codicia y la sexualidad del pueblo es negocio y no requiere de talento especial. Las consecuencias están a la vista.

Es obligación de los medios, de los anunciantes y del gobierno la educación del pueblo; no hay que fomentar sus bajezas y vulgaridades aunque tengan público y sean programas baratos.

La causa más frecuente de divorcio es un eros, atracción física, carente de psique, inmanencia psíquicamente participada, esto es, la pura atracción sexual o física sin que haya de parte de cada uno de los cónyuges capacidad de aportación psicológica ni espiritual; ellos al casarse se han prometido vivir una relación íntima, la cual queda reducida sólo a la intimidad de cuerpos. Psique y Eros deben trabajar juntos y en armonía para retroalimentarse pues los sentimientos son el espejo del alma y los proyectamos en el trato diario como retorno al mundo emocional de los demás.

La rica diversidad de personalidades complementarias (cuando se enriquecen compartiendo afectos y valores) hace posible la intimidad. La inmanencia o intimidad cerrada entre dos personas con problemas de personalidad o neuróticas, trasmite o contagia la angustia, que se reduce a: trasmitir miedo, inseguridad, culpa y odio. También los demonios y los malvados o depravados pueden compartir alguna forma de intimidad, aunque lo único que puedan trasmitirse son sus angustias y odios compartidos. La intimidad en la gran mayoría de las telenovelas esta constituida por los cuatro elementos fundamentales de la psicosis: el miedo, la incapacidad y la humillación, la inseguridad y el odio compartidos.

Los niños son miméticos a lo que conviven e incluso asimilan de por vida las formas sentimentales familiares, tanto las positivas como las negativas. Hay familias que trasmiten por generaciones sus depresiones o sus obsesiones y fobias como formas de intimidad; ahora son los medios quienes refuerzan las neurosis colectivas familiares.

Lo que en los padres y en los medios se manifiesta como un sentimiento repetido, positivo o negativo, de amor o de odio, de comprensión o de resentimiento, modela un tipo de personalidad, la cual es percibida por los hijos como experiencias emocionales que influyen y forjan su personalidad infantil. Por ahora los medios (tres horas por niño diarias) pueden más que la imagen positiva que puedan dar los padres.

VII. A dónde va el hombre de la pantalla electrónica. La competencia entre la vista y el oído.

El hombre actual abrumado de información, vacío de formación y de convivencia es fruto de la mercadotecnia, carece de criterios, de convicciones y de los bienes de la cultura. Sabe superficialmente de demasiadas cosas de poca importancia, pues conoce mucho más de los productos de las tiendas que de sí mismo y de sus hijos.

Para desgracia del pueblo llegó primero la televisión que la cultura y la educación; de ahí la deformación neurótica, el pobre sentido moral y la imposibilidad de verdadera intimidad en gran parte de la juventud. Algunos con mucha suerte, todavía tuvimos tiempo de leer antes de ver la televisión.

Desgraciadamente, en muchas ocasiones el hombre actual, y con mayor razón el niño (el homo videns y el puer stultus, puros ojos, cargado de iconos) formará sus opiniones, establecerá sus valores y determinará los límites del sentido de su vida a partir de los mensajes que reciba de las pantallas, los cuales le dañarán el cerebro y la vista y depositarán en el buzón de su inconsciente los lineamientos de propaganda y los mandamientos de la publicidad, lo que ordene la mercadotecnia, junto con la estúpida vida de falsos héroes, escándalos de artistas, el orgullo gay, y otras aberraciones sensacionalistas.

El mundo global y puramente virtual absorbe al individuo en la soledad electrónica, ahí puede intercambiar datos, falsos afectos con un sinnúmero de desconocidos sin rostro, despersonalizados, carentes de empatía, donde parece que están todos, pero en realidad no hay nadie.

El sentido de Dios y de lo religioso trascendente se diluye, el oído que es el sentido por el que se aprende lo abstracto y universal sin imagen visual, se deja de utilizar y el ojo por el que se aprende lo concreto, singular y material es el único que se desarrolla. Lo palpamos en los alumnos de universidades, su única capacidad de abstracción es la matemática si acaso, carecen de opinión real y de juicio propio en todo lo que se refiera a pensamiento profundo y a juicio objetivo sobre la realidad. Tienen enormes dudas de su propio yo y de su papel en el mundo. Cada vez hay más neuróticos y suicidios de jóvenes.

Cero tolerancia, pero primero con el mal propagado por algunos medios, que con el delito de las calles que es su resultado.

 
 
 
 
ACSAM
Información
Servicios
LIGA
 
  Acsam  
A C S A M
Asociación Colombiana para la Salud Mental
Correo electrónico: info@acsam.com.co
Copyrithg © Derechos Reservados de autor . Año 2005. Cartagena de Indias.